20/1/16

ESPECIAL: 100 SEGUIDORES.

¡Hola!
Escribo esta entrada a día 18 de Enero de 2016.
Han pasado dos meses y 17 días desde que cree el blog.
Alrededor de 77 días, más o menos.
En 77 días he conseguido alcanzar la cifra de 104 seguidores, 104 miembros de una familia que, por suerte, va creciendo poco a poco. 104 personas que me leen a diario.
Sabía que llegaría a esta cifra tarde o temprano pero...wow, no tan pronto.¿ 77 días y 104 personas? Toca a más de un seguidor por día.
Deciros que os estoy eternamente agradecido por quedaros aquí, por vuestros comentarios y por todo el ánimo que me dáis. Porque habéis conseguido que me siente cada día delante de la pantalla para responder los comentarios y escribir nuevas entradas porque tengo la necesidad de subir contenido y me lo paso genial.
Como especial por los 100 seguidores, he decidido hacer un reto...

ESCRIBE UNA HISTORIA CONJUNTA

¿En qué consiste este proyecto?
Voy a subir el principio de una historia, y vosotros, en los comentario, me dejáis como creeis que va a continuar. ES MUY IMPORTANTE QUE NO ESCRIBÁIS UN DESENLACE, pues si lo hacéis, el resto no podrá participar. A medida que vaya recibiendo comentarios, actualizaré la entrada para que veáis la forma que va adquiriendo la historia. Haré algunos cambios en los fragmentos que vosotros me mandéis para que concuerden con el trabajo del resto de participantes.
Aviso: Este especial no tiene ningún premio material, tan solo lo hago para interactuar más con vosotros y con todo aquel que quiera unirse a esta iniciativa, que TERMINARÁ EL DÍA 1 DE FEBRERO.
Así que ya sabéis, dejarme en los comentarios si participáis o no y vuestra continuación a mi fragmento, animaros a participar y compartirlo por vuestras redes sociales para que salga una historia larga y llena de locuras.
¡Gracias por los 100 seguidores!

A continuación, os dejo el fragmento escrito por mi, y que es el principio de esta iniciativa.
O era un sueño, o aquello estaba pasando. Un coche patrulla perseguía el vehículo que él estaba conduciendo. ¿Tenía carnet? No. ¿Tenía mayoría de edad? Tampoco. Pero...¿qué mas da? 
Las gotas de sudor frío se deslizaban por su rostro, poniéndolo nervioso. ¿Qué estaba pasando? 
¿A caso era arrancar una flor del parque un delito castigado bajo sentencia?
No, no lo creía, pero... La rosa que había "robado" era diferente. Sí, una flor...confeccionada de cristal. Su belleza y fragilidad no habían tardado en llamarle la atención, pero jamás pensó que acabaría huyendo de la policía por robar esa simple y delicada joya.
Fue a observarla de nuevo para comprobar si se había dañado.
Seguía intacta.
Pero en un desvío, el coche derrapó por toda la carretera, produciendo un ruido que le heló la sangre.
De un momento a otro, se encontraba galopando encima de un caballo color café. No sabía como, ni por qué, pero era verdad. 
--¡No saldrás de esta, Jack!- gritaron los policías, montados ahora en una simple carroza que le pisaba los talones.
No entendía nada, pero espoleó las riendas de caballo con toda su fuerza, dirigiéndose hacia el castillo medieval que se alzaba ante sus narices.
El caballo derrapó y casi sintió su cuerpo contra el suelo, casi pudo oír el ruido de la delicada rosa al descomponerse en miles de fragmentos.
Sin embargo, de repente estaba en un coche de los años 50, ya no llevaba su chaqueta de cuero ni las vestimentas medievales anteriores, si no que iba con un traje con su corbata y un sombrero, muy a la moda de aquella época. Se sentía en una película en blanco y negro. Volvió la vista atrás y ahora los policías iban acorde con la época. ¿Qué estaba ocurriendo?
En ese instante desperté, estaba empapado de sudor y el corazón totalmente desbocado. El timbre de la puerta sonaba y mi madre abrió. ¡Era la policía y preguntaban por mí!. ¿Que estaba ocurriendo?

Estaba aterrorizado. No comprendía nada, la cabeza me daba vueltas, corriendo me asomé a la ventana de mi habitación, descorrí con cuidado las cortinas y pude observar la calle. Todo parecía normal, excepto el coche patrulla de la policía, pero no, a veces tenemos que observar con más cuidado, ¿que hacía ese coche de color negro, totalmente impoluto, con los cristales tintados, aparcado en la zona reservada para minusválidos. Había alguna persona dentro, ya que el cristal del lado del conductor no estaba totalmente subido y se podía observar una tenue columna de humo que salia al exterior. Parecía que esperaba algo o a alguien. Me sacudió un estremecimiento. No entendía nada de lo que estaba ocurriendo, pero una cosa era segura, mi madre se había apartado de la puerta y esos policías, con cara de pocos amigos, subían por las escaleras. Tranquilo, me dije, piensa, piensa, ¡pero hazlo rápido!
Continuará...

7 comentarios:

  1. Participo
    El caballo derrapó y casi sintió su cuerpo contra el suelo, casi pudo oír el ruido de la delicada rosa al descomponerse en miles de fragmentos.
    Sin embargo, de repente estaba en un coche de los años 50, ya no llevaba su chaqueta de cuero ni las vestimentas medievales anteriores, si no que iba con un traje con su corbata y un sombrero, muy a la moda de aquella época. Se sentía en una película en blanco y negro. Volvió la vista atrás y ahora los policías iban acorde con la época. ¿Qué estaba ocurriendo?

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  2. Felicidades por tus 100 seguidores!!

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  3. Felichidadesss!! Me ha encantado haber sido parte del proceso durante este periodo de tiempo :3

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  4. ¡Felicidades por tus 100 seguidores!
    Me encantó el texto, te sigo. ¡Un beso!
    Espero leerte por mi blog :)

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  5. Hooooola, te he nominado para Liebster Award, pásate y entérate de qué trata http://lectoraenpijama.blogspot.com.es/2016/01/liebster-award.html

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  6. Participo:
    En ese instante desperté, estaba empapado de sudor y el corazón totalmente desbocado. El timbre de la puerta sonaba y mi madre abrió. ¡Era la policía y preguntaban por mí. ¿Que estaba ocurriendo?

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  7. Estaba aterrorizado. No comprendía nada, la cabeza me daba vueltas, corriendo me asomé a la ventana de mi habitación, descorrí con cuidado las cortinas y pude observar la calle. Todo parecía normal, excepto el coche patrulla de la policía, pero no, a veces tenemos que observar con más cuidado, ¿que hacía ese coche de color negro, totalmente impoluto, con los cristales tintados, aparcado en la zona reservada para minusválidos. Había alguna persona dentro, ya que el cristal del lado del conductor no estaba totalmente subido y se podía observar una tenue columna de humo que salia al exterior. Parecía que esperaba algo o a alguien. Me sacudió un estremecimiento. No entendía nada de lo que estaba ocurriendo, pero una cosa era segura, mi madre se había apartado de la puerta y esos policías, con cara de pocos amigos, subían por las escaleras. Tranquilo, me dije, piensa, piensa, ¡pero hazlo rápido!.

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